Basta que una selfie alcance el nivel justo de soltura y carisma para que el timeline de X se transforme en un ring de boxeo afectivo. La foto de Nicolás Carmona manejando su auto no solo se volvió viral de la noche a la mañana acumulando la bestial cifra de 6,5 millones de impresiones, sino que desató una grieta insólita en la comunidad: por un lado, una ola de devoción absoluta; por el otro, el infaltable veneno de los criticones de siempre.
Entre el flechazo colectivo y las indirectas teñidas de envidia
De un lado de la mecha, la hinchada a favor no se guardó nada. Usuarios como @troligano lo resumieron de forma contundente al publicar "Toda mojada quede", mientras que @Clenchho le rogó públicamente: "Subió esta foto sin pensar que nos iba a enamorar a todos, nunca te pongas de novio así no nos matas la ilusión". En esa misma línea de deslumbramiento, la cuenta @melisao_91 tiró con humor "El uber que quiero que me tome el pedido", dejando en claro que el encanto natural de la foto pegó de lleno en el público. Pero como no hay éxito sin algún dolido cerca, el bando de los resentidos también salió a pedir cancha para intentar bajarle el precio. Leandro Fossati (@leanfst) tiró el típico comentario despectivo: "Es lindo, pero si miras su cuenta es puras fotos. No tiene mas contenido que ser una cara bonita... su Twitter básicamente es un Instagram". Por su parte, la cuenta @Gflazz prefirió exagerar el cansancio con un "Silencié a la cuenta del pibe ese que se sacó una foto en el auto porque me aparece cada 3 tweets", mientras que Lucas Fernández (@LucasRFernandez) intentó relativizar el arrastre sumando: "Si en lugar de un auto fuera una bici no les generaría ni la mitad de lo que les genera la foto".
El precio de brillar en el algoritmo
Que una simple selfie al volante supere holgadamente los 6 millones de visualizaciones y despierte semejante nivel de debate, suspiros y análisis exhaustivos solo demuestra una cosa: el magnetismo de Nicolás es indiscutible y el chico sabe cómo encender el feed sin mover un dedo de más. Y es que detrás del alcance de la publicación, se encuentra un perfil profesional enfocado en el mundo corporativo y la comunicación, es evidente que Nicolás sabe como comunicarse.
Al final del día, las críticas con olor a envidia no hacen más que reconfirmar su lugar en el centro de la escena. Y si a vos también te tienta encontrar chongos con ese mismo nivel de presencia pero sin bancarte el drama de las redes, podés darte una vuelta por el catálogo de anuncios publicitarios de Onyce.net, donde encontrás un espacio directo y real con hombres que ofrecen sus servicios.